Esta casa ya tenía historia cuando llegamos: parquet en espiga, arcos, molduras y puertas de madera y vidrio. Con el tiempo, cada pieza que sumamos le agregó un capítulo: un espejo dorado rescatado de un contenedor, un sillón góndola que mi papá encontró en la calle, muchos adornos comprados en ferias. Así nos dimos cuenta de que no solo vivíamos acá: el lugar también nos estaba contando algo.
En Polo’s Home compartimos ese proceso tal cual es: ideas para el día a día, lo que pasa cuando entramos en modo taller, lo que rescatamos y lo que Mariano diseña desde cero. Ojalá algo de esto te inspire a hacer lo mismo con tu hogar.